El sábado 20 de junio, después de una exhaustiva jornada en la panadería de El Caracol, los chicos de Casa Transitoria se tomaron merecido descanso: decidieron ir al cine por los rumbos de Aragón.
El grupo acordó la película que habían de ver. Estaban alegres por haber salido y dar la vuelta y así poder distraerse un rato… después de la película teníamos que ponernos de acuerdo para ver qué podíamos cenar, ya que debíamos considerar la hora y nuestro presupuesto, después de un intercambio de ideas se optó por cenar sincronizadas hechas por nosotros mismos.
Antes de entrar a la sala de cine los chavos decidieron darse una vuelta por diferentes lugares de la plaza. Los olores, colores y la diversidad de personas desataban muchas preguntas entre ellos, por ejemplo, si alguno de ellos había jugado boliche o si eran buenos para el billar. Alguno tuvo la ocurrencia de conseguir una mascota para El Caracol.
De regreso a Casa charlamos e intercambiamos algunas anécdotas, recordamos algunas películas. Claro, nunca falta el que se siente el protagonista de la película: algún compañero se aventó sus saltos y movimientos muy al estilo de El Caracol para realizar sus mejores efectos especiales en su propia película de aventura.
El sábado 6 de junio se realizó una visita a La Casa del Árbol, espacio que se encuentra de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), un museo lúdico donde a través de juegos dan a conocer y promover los derechos y compromisos de la niñez.
A la visita asistieron niños, niñas y mamas de comunidad, que acuden a los servicios de El Caracol, junto con las educadoras del área de Padres y Amigos. Durante la visita se realizaron juegos de integración que permiten reflexionar sobre el trabajo en equipo, la comunicación y la cooperación.
En la parte interior del espacio niños y niñas jugaron con una balanza donde se reflexionó acerca de la justicia y la equidad. Dentro de la Casa del Árbol hay un rompecabezas de la Republica Mexicana, donde cada pieza es representada por diferentes grupos sociales tales como indígenas, científicos, artistas, estudiantes, Polo un niño que vive solo, Ana y su mama. A través de este juego, los niños y niñas tuvieron la oportunidad de dar sus comentarios sobre discriminación, diversidad, las familias, respeto, educación, etc.
Finalmente la salida de la Casa de Árbol fue por un tobogán, que los educadores del lugar ubicaban como un túnel del tiempo en el que se podrían encontrar seres fantásticos.
La actividad fue amena, l@s niñ@s se divirtieron mucho y aprendieron algo más sobre los derechos y compromisos. Fue una visita especial, ya que los educadores del espacio comentaron que ésta podría ser la última que conociera el espacio de la Casa del Árbol tal como está ahora, pues en los siguiente días, después de 13 años, el espacio se mudara junto con toda la CDHDF cerca del metro viveros. La Casa del Árbol ya no volverá a ser igual.
Traer una franela, limpiar parabrisas, vender algo, tocar música y malabarear fue la manera en que niños, niñas, jóvenes y adultos salieron a las calles para dar cuenta de la necesidad de contar con espacios libres para ejercer diversas actividades, pues las calles no son sólo un medio para transitar; sino también un espacio para socializar, desarrollar un modo de vida, trabajar, y por supuesto, manifestarse.
El pasado viernes 05 de junio de 2009, se llevó a cabo la manifestación “La calle es de todos y todas” en Cuernavaca, Morelos, en solidaridad con los trabajadores de la calle: limpiaparabrisas, vendedores, artesanos, franeleros, etc.
El objetivo de esta manifestación fue poner en evidencia su desacuerdo con el artículo 129 del Bando de Policía y Buen Gobierno de Cuernavaca, aprobado por las autoridades el 23 de enero de 2009 en el periódico oficial “Tierra y Libertad, donde se violan las garantías individuales y derechos humanos de los trabajadores de la calle; prohibiendo y criminalizando su labor.
Esta no ha sido la primera vez ni la última en que colectivos, organizaciones y público en general han levantado la voz para gritar “Sí, al trabajo libre en las calles”. Unamos esfuerzos y luchemos por mantener la libertad de nuestras calles.
Participa en la campaña "LA CALLE ES DE TODOS. SÍ AL TRABAJO LIBRE EN LA CALLE"
Para mayor información visita: http://www.pensarenvozalta.org
Dentro de los procesos educativos es importante trabajar el tema de los ciclos, el inicio o cierre de los mismos hacen que cada momento sea pedagógico.
Hoy realizamos el cierre de un largo proceso que inició con la muerte de una chica en un punto callejero, JUAN uno de los jóvenes que pertenece al mismo grupo, siempre se mantuvo al pendiente de todos los trámites y rituales correspondientes para el cuerpo de su compañera.
Hoy fuimos a dejar la cruz, sorpresivamente encontramos que no era el único interesado, pues en lugar de encontrar un montón de tierra, hallamos una detallada lapida con el nombre de la difunta, esto llenó de alegría a JUAN y le alivio el alma, suspiro y dijo: “Me siento contento, ahora sé que no sólo soy yo quien se preocupa por esto”.
Un sepulturero nos ofreció su ayuda y herramientas, al terminar de colocar la cruz, JUAN se quedó un momento solo, no sé si rezó o platicó simbólicamente con su amiga, sólo sé que al terminar su cara y su actitud cambió, generando nuevas formas de pensar y percibir la muerte.